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CRISIS IRANÍ

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Escalada de tensión entre la República Islámica de Irán y las potencias atlantistas deseosas de controlar las últimas reservas de hidrocarburos. Bajo la presión británica, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad aceptaron redefinir las relaciones entre el Organismo Internacional de Energía Atómica y la ONU.


(La Señal Medios)- Este compromiso debe facilitar la tarea de los partidarios de la confrontación armada. Rusia y China apuestan, sin embargo, al factor tiempo. En efecto, Vladimir Putin se dispone a revelar un proyecto de envergadura que podría resolver definitivamente el problema de la proliferación garantizando, al mismo tiempo, el derecho legítimo de cada nación a utilizar la energía atómica con fines pacíficos. Prosigue el enfrentamiento sobre la cuestión de Irán entre las grandes potencias. Desde diciembre de 2002, Estados Unidos acusa a Irán de tratar de equiparse con la bomba atómica, lo que sería una violación del Tratado de No Proliferación (TNP). Estados Unidos trata de obtener así que el Consejo de Seguridad emita contra Irán una condena oficial que pueda interpretarse como un cheque en blanco que permita atacar a la República Islámica [1]. De establecer su control sobre Irán, Washington adquiriría también el control militar de la costa oriental del Golfo y de la costa sur del Mar Caspio, de sus reservas petrolíferas y gasíferas, consideradas ambas las segundas en importancia a nivel mundial [2]. Estados Unidos dispone ya del control militar de una parte de la cuenca del Caspio y del corredor que permite la comunicación de esa zona con el Océano Índico (Afganistán y Pakistán). La mayor parte del Golfo (Arabia Saudita e Irak) también se encuentra ya bajo el control militar de EE.UU. Al término de esta operación, Washington sería por tanto dueño y señor de las más importantes zonas actuales de explotación de hidrocarburos y de las principales reservas aún por explotar. La economía mundial estaría en manos de Wash ington que gozaría de un poder total. En la fase actual del conflicto, las potencias se encuentran divididas en cuanto a las acusaciones estadounidenses. El Reino Unido, Francia y Alemania están convencidos del carácter militar del proyecto nuclear iraní. Su convicción se basa en informes de los servicios de inteligencia estadounidenses. Estos últimos afirman, en documentos confidenciales, que Teherán lleva a cabo un Green Salt Project cuyo objetivo es el desarrollo de un medio de lanzamiento y de cabezas de misiles nucleares. Por el contrario, Rusia, China y la India consideran que el programa nuclear iraní es puramente civil [3]. Basan esta certeza en la fatwa pronunciada por el Guía Supremo, el ayatolá Ali Hoseini Jamenei, que condena la fabricación, tenencia y uso de la bomba atómica como contrarios a la ética islámica. Objetivamente, la diferencia que establece el TNP entre la tecnología nuclear civil autorizada y la tecnología nuclear militar prohibida ha dejado de ser adecuada en el estado actual de éstas. El conocimiento y las instalaciones civiles pueden ser adaptados rápidamente con fines militares. La estricta interpretación del TNP implicaría la prohibición, para todos los Estados, del desarrollo de una industria nuclear civil mientras que una interpretación liberal abriría la puerta a la proliferación generalizada. Como este debate no ha sido resuelto es imposible resolver con serenidad el caso iraní. Esa falta de definición es el factor que Estados Unidos espera explotar para desatar la guerra [4]. Existe, sin embargo, un medio de esclarecer la situación. Un método específico de enriquecimiento del uranio, hasta ahora conocido sólo de forma parcial, permite al parecer restablecer nuevamente la diferencia entre el uso civil y el militar. Rusia se esforzó por desarrollarlo y tiene la intención, por consiguiente, de ponerlo a la disposición de Irán, así como de toda la comunidad internacional. Esa parece ser una de las tres grandes propuestas que llevará el presidente Putin a la cumbre del G8, encuentro que él mismo presidirá este verano en San Petersburgo. Será necesario demostrar la factibilidad de ese proyecto. Rusia fabricaría entonces el combustible nuclear, en su propio territorio, en fábricas construidas conjuntamente con los Estados beneficiados y bajo control del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Sería necesario elaborar protocolos detallados para garantizar los intereses de las partes. La realización de ese proyecto implicaría un cambio radical en el plano de las relaciones internacionales. La seguridad energética que Rusia proporcionaría al mundo eclipsaría la autoridad de Estados Unidos, país que satisface actualmente su propia seguridad energética en detrimento del resto del mundo. Irán ha hecho de su proyecto de desarrollo nuclear civil el símbolo de su independencia ante el colonialismo anglosajón que tanto sufrimiento ha significado para su pueblo [5]. Contrariamente a una idea ampliamente difundida por la prensa atlantista, ese proyecto no pertenece simplemente a un grupo del poder iraní sino que es un factor de consenso de la sociedad toda. Además, la República Islámica abandonó su sueño de expandir la revolución jomeinista, hoy tiene en cambio la intención de convertirse en el motor del Movimiento de Países No Alineados, actualmente en fase de revitalización. Irán quiere compartir con otros su actual reclamo y hacer triunfar el derecho a una industria nuclear civil, no sólo para su propio pueblo, sino para todos los demás. Lejos de estar ligado exclusivamente al porvenir de Irán, el juego diplomático actual tiene que ver por tanto con el equilibrio internacional y la ambición estadounidense, reafirmada ayer en el discurso sobre el estado de la Unión, de acaparar el liderazgo mundial. A lo largo de los años 2004 y 2005, los diferentes protagonistas emprendieron numerosas maniobras. Una troika europea (Francia, Reino Unido y Alemania) desempeñó supuestamente el papel de intermediario entre Washington y Teherán, pidió a los iraníes que congelaran la situación y acabó inclinándose del lado estadounidense. Irán, luego de haber aceptado una moratoria de dos años y medio para sus investigaciones, las retomó el 10 de enero de 2006, estimando que había esperado lo suficiente como para demostrar su buena voluntad sin que los europeos hicieran ninguna proposición seria. Mientras tanto, la posición rusa se había hecho indescifrable en la medida en que el ministro ruso de Relaciones Exteriores dejaba entrever que se ponía del lado de sus homólogos occidentales, antes de que el presidente Putin lo pusiera públicamente en su lugar al recordar su interés en alcanzar una solución pacífica. Finalmente, durante las últimas semanas, numerosos viajes diplomáticos permitieron a los dirigentes rusos, chinos e iraníes elaborar una estrategia común. El asunto tuvo una brusca evolución debido a la organización, por parte del Reino Unido, el 30 de enero de 2006, de una «cena ministerial privada» que reunió a los ministros de Relaciones Exteriores británico, francés, alemán, ruso, estadounidense y chino. Durante la reunión, el británico Jack Straw propuso que el OIEA presentara la cuestión al Consejo de Seguridad de la ONU, primera etapa del proceso hacia la guerra. Sus homólogos ruso y chino señalaron que, en la actual situación, una decisión de ese tipo no tendría ninguna base jurídica. Dada su confianza en la factibilidad de su propio proyecto para el enriquecimiento de uranio, la Federación Rusa deseaba únicamente «dejar correr el reloj» el tiempo necesario para preparar un protocolo de acuerdo con Irán, cosa que tomaría un mes o dos según los expertos. Los comensales concluyeron la cena estableciendo una agenda que ambas partes interpretan como una victoria: la se mana que viene. La Junta de Gobernadores del OIEA no trasladará el expediente iraní al Consejo de Seguridad ya que no cuenta con la autoridad para hacerlo, pero le entregará un informe pidiendo la adopción de medidas que fortalezcan su propia autoridad para poder hacerlo en el futuro. Ese compromiso permite a estadounidenses y europeos mantener la presión mientras que permite a rusos y chinos ganar tiempo. Saber quién ganó aquella noche depende de la idea que se tenga sobre si un vaso está medio lleno o medio vacío cuando está por la mitad. En la práctica, suponiendo que el Consejo de Seguridad le otorgue la prerrogativa a la Junta de Gobernadores del OIEA, este último no podría servirse de ella hasta la próxima reunión, prevista para el 9 de marzo. Los iraníes fingieron interpretar la componenda como un posible abandono por parte de sus amigos rusos. Es posible, sin embargo, que hayan obtenido de la Federación Rusa un compromiso escrito de que esta recurrirá al veto en el Consejo de Seguridad en caso de presentación de una resolución tendiente a autorizar la guerra. Como quiera que sea, los iraníes recurrieron inmediatamente a sus colegas del Movimiento de Países No Alineados. El presidente Mahmud Amadineyad obtuvo por teléfono el apoyo de su homólogo sudafricano Thabo Mbeki (aunque el régimen del apartheid fabricó la bomba atómica junto a Israel, África del Sur renunció posteriormente a ella). Indonesia emitió múltiples declaraciones de apaciguamiento mientras que Venezuela y Malasia recibirán próximamente al presidente iraní. Simultáneamente, Irán prepara «un mundo sin Israel ni Estados Unidos». Teherán espera con optimismo crear una bolsa petrolera que no aceptará el dólar. Esta funciona ya de forma experimental. Aunque ningún Estado ha anunciado oficialmente su participación, muchos estimularán la participación de firmas que servirán de intermediarios. Siendo el dólar una moneda ampliamente sobrevaluada que se mantiene principalmente porque sirve como moneda de cambio ante el petróleo [6] una bolsa de ese tipo, si llegara a funcionar y aún abarcando solamente la décima parte del mercado del petróleo, provocaría un derrumbe del dólar comparable al de 1939. El poderío estadounidense sería arrastrado entonces por la devaluación y el propio Israel se vería condenado a la bancarrota. Washington no tiene por tanto más remedio que utilizar toda su influencia sobre los actores económicos internacionales para que rompan con Teherán. A falta de una guerra, Estados Unidos tiene que lograr, como mínimo, aislar a Irán en el aspecto económico. Paradójicamente, ninguna de esas opciones parece realista. Razonablemente, la fuerza aérea estadounidense y el ejército israelí no pueden bombardear las instalaciones nucleares iraníes debido a la presencia en estas últimas de consejeros y técnicos rusos. Golpear a Irán implicaría declarar también la guerra a Rusia. Por lo demás, a ese tipo de ataque seguiría seguramente una respuesta de Irán que utilizaría contra Israel los devastadores misiles Thor M-1 adquiridos en Rusia, además de que los chiítas de Irak harían la vida todavía más difícil a las fuerzas de ocupación. En caso de que Estados Unidos tratara de utilizar el bloqueo económico, Irán podría burlarlo mediante su acuerdo de socio privilegiado con China. Sin embargo, privaría a «Occidente» de una parte de su abastecimiento de petróleo, provocando así un alza de 300% en la cotización del barril y una amplia crisis económica. En definitiva, el resultado de esta prueba de fuerza depende de la capacidad de cada participante para adaptar su propio calendario al de los demás mientras que la administración Bush se obstina en tratar de arrastrarlos a una confrontación para la que no dispone de los medios necesarios y en la que corre el riesgo de perder su autoridad. [1] Ver los artículos «El duelo Washington-Teherán », por Thierry Meyssan, Voltaire, 9 de septiembre de 2005, y las Tribunas y Análisis «Irán, ¿la satanización antes de qué?», Voltaire, 20 de enero de 2006. [2] Para más información sobre las reservas de hidrocarburos, ver nuestros artículos «El poder del petróleo en el siglo XXI » y «L”avenir du gaz naturel». [3] Ver, en nuestra rúbrica «Tribunas y Análisis», «Irán y Rusia desean reconciliarse con Europa Occidental», Voltaire, 26 de septiembre de 2005, y el artículo «Irán se alía a China frente a los Estados Unidos », Voltaire, 17 de noviembre de 2004. [4] Ver el artículo «François Géré: «La position iranienne à propos du nucléaire est légitime», por Ahmad Nokhostine, Voltaire, 22 de mayo de 2005. [5] Ver el artículo «BP-Amoco, coalición petrolera anglosajona », por Arthur Lepic, Voltaire, 10 de junio de 2004. [6] Ver el artículo «El tendón de Aquiles de los Estados Unidos», por L.C. Trudeau, Voltaire, 4 de abril de 2003.

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El consumo humano de insectos puede ayudar a combatir el cambio climático

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Se puede comer un 80 % del cuerpo de los grillos, en comparación con un 55 % de las aves y un 40 % de los cerdos y la ternera.

Brochetas de grillos o paletas de escorpión son solo algunos de los productos exóticos que ya se empiezan a encontrar en establecimientos de algunos países con más asiduidad. También en restaurantes con estrella Michelin los insectos comestibles se van incorporando en platos de la carta. Además, algunas empresas han introducido productos con insectos en algunas grandes superficies. El hecho es que hay 1 millón de especies de insectos, que representan el 80% del reino animal, y 2.000 de estas son consumidas por millones de personas en todo el mundo.

Los expertos estiman que los insectos, gracias a sus efectos nutritivos, se pueden convertir también en un instrumento para combatir el cambio climático en el tránsito hacia un sistema alimentario más sostenible. Así lo expusieron en una conferencia sobre alimentación saludable y sostenible Anna Bach, profesora del Área de Nutrición de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), y Marta Ros, dietista y doctoranda de la UOC, que presentó los resultados preliminares de su tesis sobre la proteína de insecto como proteína alternativa.

Ros recuerda que las especies de insectos son consideradas de origen animal, como la carne, el pez y los huevos, que proporcionan proteínas, grasas y nutrientes muy valiosos. “Aun así, solo se han creado algunas especies de insectos para el consumo, si bien en algunos países, como los asiáticos, el consumo de insectos es un comportamiento dietético con una larga historia; en China, por ejemplo, su consumo se remonta a 2.000 años atrás”, comenta la dietista. También se comen insectos en otros lugares de África, Centro y Sudamérica, México o Australia. La cría de insectos para el consumo humano “parece dar beneficios muy interesantes”, apunta Ros.

En cuanto al medio ambiente, su valor añadido es la reducción de la contaminación, una disminución en la emisión de los gases de efecto invernadero y un requerimiento inferior de agua. Por esta razón se concluye que “la cría de insectos para el consumo humano deja una huella ecológica menor, sobre todo en comparación con la ganadería convencional”. Para Ros, los principales obstáculos que puede haber para que aterrice en las cocinas occidentales son “la aceptabilidad y su seguridad alimentaria”.

Se puede aprovechar mucho más

Según los estudios mencionados por Ros, de los insectos se puede aprovechar más que de otros animales. Se puede comer un 80% del cuerpo de los grillos, en comparación con un 55% de las aves y un 40% de los cerdos y la ternera. Otro indicador que juega a su favor es la conocida como feed conversion ratio, que es la cantidad de kilos de alimento necesarios para obtener el peso del animal. “Los insectos son de sangre fría —explica Ros— y no tienen que metabolizar los alimentos para mantener su temperatura corporal, a diferencia de otras especies; esto hace que sean muy eficaces en su producción como alimento”. El agua necesaria para producir el producto también es inferior; igualmente, generan menos gases de efecto invernadero, y la ocupación de espacio en granjas es, al mismo tiempo, menor. De hecho, hay empresas que están desarrollando granjas de insectos que se pueden tener en casa.

En 2020 un informe internacional concluyó favorablemente sobre su valoración nutricional. En lo que se refiere a la toxicidad, los insectos no representan ningún problema para la seguridad, si bien se pueden producir reacciones alérgicas, como pasa con los crustáceos y los ácaros del polvo. Desde la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) también se ha establecido que los insectos forman parte de la vida de más de un millón de personas en el mundo. “La cría de insectos es una industria creciente, puesto que nuestros hábitos dietéticos están cambiando rápidamente y la voluntad del consumidor es probar cosas nuevas; por lo tanto, aumenta su consumo, no tienen la poca aceptabilidad de generaciones anteriores”, destaca Ros.

Un sistema alimentario más sostenible

Por su parte, Anna Bach defiende que los insectos pueden aportar su proteína para un sistema alimentario más sostenible, que actúa como “uno de los principales motores del cambio climático”. Hay que tener en cuenta que la población mundial podría llegar hasta los 9.000 millones de personas en 2050, “y, por lo tanto, tenemos que encontrar diferentes soluciones y, en este sentido, los insectos pueden tener un rol para esta población creciente”.

“Las soluciones deben ser múltiples —remarca la profesora de la UOC— y exigen reducir las pérdidas de los alimentos o las mejoras de las prácticas de producción, puesto que, si utilizáramos las técnicas más eficientes y de más rendimiento, que solo utilizan un 10% de los productores, podríamos llegar a reducir el 30% de las emisiones”. Bach cree que “las medidas tecnológicas son importantes, pero también los cambios en la dieta; no hay duda de que lo que debería pesar más en nuestra alimentación son los alimentos vegetales y mínimamente procesados”.

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China se negó a que la OMS realice una nueva investigación sobre el origen del Covid

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Ante la propuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de reabrir la investigación sobre el origen del coronavirus, el régimen chino se negó a colaborar y calificó de “falta de respeto” y “arrogancia hacia la ciencia” el plan presentado por el organismo internacional, según dijo el viceministro de la Comisión Nacional de Salud de China, Zeng Yixin.

El funcionario chino negó la teoría de que el coronavirus salió de un laboratorio, argumentando que se trata de un rumor contrario al sentido común, a pesar de las múltiples denuncias que hay por parte de varios países e instituciones que señalan a China como responsable de la propagación de la pandemia.

El viceministro dijo en una rueda de prensa que estaba “extremadamente sorprendido” por la propuesta presentada el viernes por el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que incluye investigaciones de laboratorios de virus en Wuhan, China, donde se detectaron los primeros casos de COVID-19 en 2019.

Zeng, indicó que el laboratorio en la ciudad de Wuhan no tiene virus que puedan infectar directamente a seres humanos. Dijo que China ha hecho aclaraciones repetidas veces y no aceptará el plan de la OMS.

LA PROPUESTA

La Organización Mundial de la Salud propuso el viernes pasado una segunda fase de estudios en China sobre los orígenes del coronavirus, incluidas auditorías de laboratorios en Wuhan.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, presentó el plan a los estados miembro en una reunión a puerta cerrada el viernes, un día después de decir que las investigaciones se veían obstaculizadas por la falta de datos sin procesar sobre los primeros días de propagación del COVID-19 en China.

Un equipo dirigido por la OMS pasó cuatro semanas en la ciudad de Wuhan y sus alrededores con investigadores chinos y dijo en un informe conjunto en marzo que el virus probablemente se había transmitido de murciélagos a humanos a través de otro animal.

Pero países como Estados Unidos y algunos científicos han exigido más investigaciones, en particular sobre el Instituto de Virología de Wuhan, que estaba realizando investigaciones sobre murciélagos. El plan de la OMS exige más estudios en China, pero no en otros países, y específicamente auditorías de laboratorios en Wuhan, dijeron diplomáticos chinos en una respuesta inicial a la propuesta presentada por Ghebreyesus.

China calificó la teoría de que el virus pudo haber escapado de un laboratorio de Wuhan como “absurda” y ha dicho repetidamente que “politizar” el tema obstaculizaría las investigaciones.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, dijo el viernes en una rueda de prensa que algunos datos no podían copiarse o salir de China porque involucraban información personal.

Previo al anuncio del nuevo plan el director de la Organización Mundial de la Salud dijo que China debe cooperar más en la investigación sobre los orígenes de la pandemia de coronavirus.

“Esperamos que haya una mejor cooperación para que sepamos qué pasó realmente”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una rueda de prensa.

Tedros aseguró que tras la primera fase de investigaciones, que culminó con una visita de expertos internacionales a Wuhan (la ciudad central china donde se diagnosticaron los primeros casos), se está diseñando ya una segunda. “Necesitamos continuar la investigación para saber qué ocurrió realmente, pues si lo acabamos sabiendo nos puede servir para evitar crisis futuras similares”, afirmó el experto etíope.

Las declaraciones de Tedros suponen un llamativo cambio de tono después de meses en los que había declinado comentar públicamente la teoría del laboratorio o la actitud de las autoridades chinas en las investigaciones, que comenzaron con meses de retraso y bastantes obstáculos para los expertos de la OMS y otras agencias.

Infobae con información de AP y Reuters

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Destacan eficacia de la vacuna Sinopharm contra el COVID-19 y la variante Delta

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La investigación realizada en pacientes de Sri Lanka, país vecino de India, indicó que las dosis crean defensas en niveles similares a las personas que sufrieron un contagio

Un estudio realizado en Sri Lanka determinó que la vacuna china Sinopharm es eficaz contra la variante Delta del coronavirus y genera una alta respuesta de anticuerpos en la gran mayoría de pacientes, según un estudio publicado este martes.

Los resultados del estudio, publicado en el repositorio de artículos científicos medRxiv y realizado por científicos de la Universidad de Oxford y de la Universidad de Sri Jayawardenapura, sugieren que los vacunados con Sinopharm “tienen un nivel similar de protección contra la infección con (las variantes) Delta y Beta”.

“La conclusión de este informe es que cuando se trata de Delta y otras variantes, la vacuna de Sinopharm induce niveles similares de respuestas de anticuerpos que las personas que se han infectado de forma natural, lo que es muy bueno”, dijo Neelika Malavige, jefa del Departamento de Inmunología y Medicina Molecular. Si bien el estudio halló una menor respuesta contra la variante Beta (detectada originalmente en Sudáfrica), esta no es la que genera más preocupación en la actualidad, ya que la OMS proyecta que la Delta (de la India) será la dominante a nivel mundial.

Ante el análisis de 282 personas vacunadas con esta fórmula, los autores indicaron que la vacuna china logró además una respuesta de anticuerpos (seroconversión) del 95% contra la proteína ‘spike’ del SARS-CoV-2.

La respuesta fue diferente según los grupos etarios. Entre los pacientes de entre 20 y 40 años, el 98% desarrolló anticuerpos, mientras que entre los voluntarios de más de 60, la tasa de desarrollo de defensas pasa a 93%. “Esto no es sorprendente, ya que las personas mayores responden menos a las vacunas”, añadió la especialista.

Sinopharm, aprobada por la OMS, presentó meses atrás estudios en varios países con una eficacia general de casi 80%. La fórmula es usada en decenas de países con compras directas o con entregas a través del mecanismo COVAX. En Argentina, un reciente estudio “de vida real” en pacientes de más de 60 años arrojó una eficacia de 84% para prevenir la mortalidad tras la aplicación de las dos dosis.

Infobae con información de EFE y Reuters

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