Rural
El proyecto de ley destinado a promover su producción está por aprobarse
UNA POLÍTICA DE BIOCOMBUSTIBLES
A raíz del proyecto de ley para promover la producción de biocombustibles (del senador por Río Negro, Luis Falco), Scioli destaca la iniciativa. “Es de una envergadura estratégica, que cuenta con el consenso político para colocar a la producción de biocombustibles en el lugar de una de esas grandes políticas de Estado que la Argentina necesita”, afirma. El Senado Nacional está en vísperas de protagonizar un acontecimiento de singular importancia para la Argentina. Con la autoría del senador por Río Negro Luis Falco, y la firma de más de cincuenta senadores, pertenecientes a todos los partidos políticos y que constituyen más de los dos tercios del cuerpo legislativo (algo muy poco frecuente en una iniciativa), fue presentado un proyecto de ley destinado a promover la producción de biocombustibles.
Esto ocurre cuando el mundo entero empieza a asumir la inevitabilidad de la hora de los biocombustibles, en particular del biodiesel, originado en el aceite vegetal, y del etanol, producido a partir del maíz y otros cereales. Esa posibilidad constituye, a la vez, una gigantesca oportunidad estratégica para la Argentina, que es el principal exportador mundial de aceites, y tiene una inmensa potencialidad productiva en materia agropecuaria, hechos ambos que obedecen a la existencia de fuertes ventajas comparativas que es necesario convertir en nítidas ventajas competitivas. Ya en la década del 70, a partir de la crisis del petróleo, surgió en el mundo desarrollado la necesidad de diversificación de la fuente de energía. Reapareció entonces el paradigma de los biocombustibles. Esa resurrección respondía a un hecho de la Naturaleza: antes del descubrimiento del carbón y del petróleo, la humanidad empleó la bioenergía desde el descubrimiento del fuego. Lo que se quemó, durante muchos siglos, fueron la paja y la madera. Las velas para el alumbrado, tanto domiciliario como público, se hacían con cebo. Y ese cebo venía de las vacas. En el caso del biodiesel, existía ya un antecedente notable: Rudolf Diesel, el creador del motor que lleva su nombre, hizo funcionar en la exposición internacional de París de 1900 un motor suyo alimentado con aceite de maní. El mundo desarrollado nunca abandonó la investigación de combustibles alternativos. Y en numerosas oportunidades, sobre todo frente a problemas de abastecimiento en momentos críticos, se echó mano a esta fuente de energía. Alemania, por ejemplo, desarrolló bioetanol a partir de la papa, y también motores diesel adaptados para trabajar con aceites vegetales, cuya alta viscosidad no los hace adecuados para sustituir al gasoil en motores convencionales. El bajo precio de los combustibles fósiles limitó el avance de la energía renovable. Pero además del serio riesgo planteado por los límites del aprovisionamiento energético derivado de fuentes no renovables, apareció después, con creciente fuerza, la cuestión ambiental. El calentamiento global reforzó la exigencia de avanzar en el camino de la energía renovable, que supone menos emisiones de dióxido de carbono. En países como Alemania, Francia, Austria, Italia y Estados Unidos los biocombustibles empiezan a ser considerados como una alternativa, en momentos en que el exceso de emisiones generadas por los combustibles de fuente fósil ponen en peligro las reservas de aire. En estos países, la conciencia ambiental prevalece sobre las constantes variaciones de los precios relativos. Por eso, los estados impulsan políticas activas para el desarrollo de los biocombustibles y para suavizar las asimetrías en los costos de producción frente a los combustibles de fuente fósil. En varios países de la Unión Europea, el gasoil se corta obligatoriamente con un porcentaje de biodiesel. Y en el 2010, como parte de la política agraria común, todo el gasoil europeo deberá contener un 10% de biodiesel. Enormes plantas de biodiesel abastecen ya a esa creciente demanda. Lo mismo sucede con el etanol. En Estados Unidos, tomó un fuerte impulso el desarrollo del etanol a partir de la molienda húmeda del maíz. Funcionan 75 plantas, que elaboran 25 millones de toneladas de maíz (casi dos cosechas argentinas), y hay otras trece en construcción, mucho más grandes que el prome dio de las actuales. En Brasil, después de la puesta en marcha del “Plan Alcohol”, quedan ya pocos surtidores con alcohol exclusivamente, pero toda la nafta que se consume tiene algún contenido de etanol de caña. Esto significó una poderosa inyección a la industria azucarera. La Argentina exporta el 60% de su producción de maíz sin ninguna elaboración. Esa producción, que además está en condiciones de expandirse muy rápidamente, puede dar origen a un combustible limpio y renovable. Y, a pesar de ser el mayor exportador mundial de aceites, exportó el año pasado un 29% de la soja sin procesar. En esos diez millones de toneladas de soja llevaban en la semilla 1.800.000 toneladas de aceite, que podrían originar la misma cantidad de biodiesel, en circunstancias en que, por razones coyunturales, el país se ha visto obligado a importar combustible. Importa señalar que las mismas compañías petroleras comienzan a interesarse seriamente en los biocombustibles como negocio. Ewald Breunesse, director de negocios de la Shell, declaró públicamente que la firma examina incursionar en los combustibles renovables como el biodiesel y el etanol. Pero esto no sucede sólo con las empresas transnacionales. Petrobras trabaja en un estudio de factibilidad para la instalación de dos grandes plantas de biodiesel en Neuquén, a partir del desarrollo del cultivo de la colza. El proyecto elaborado por el senador Falco incluye, entre otros puntos importantes, la creación de la Comisión Nacional de Biocombustibles como organismo público encargado del impulso de estos proyectos productivos, la garantía de estabilidad fiscal por el término de quince años para los emprendimientos aprobados por esa autoridad de aplicación y el establecimiento de un porcentaje mínimo del 5% para la utilización de biodiesel en el gasoil y de etanol en la nafta que se comercialice dentro de la Argentina. Puede decirse que nos encontramos ante una iniciativa de envergadura estratégica, que cuenta con el consenso político suficiente como para colocar a la producción de biocombustibles en el lugar de una de esas grandes políticas de Estado que la Argentina necesita para forjar un porvenir venturoso para todos. * Documento recibido por Corrientes al Día, firmado por Daniel Scioli, vicepresidente de la Nación.

Rural
Pobreza intelectual en la sanción de la modificación de la ley de Manejo del Fuego
COMUNICADO DE CARBAP
La reciente sanción en el Senado Nacional de las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego 26.816, las cuales prohíben por el término de treinta (30) años desde la extinción del fuego cualquier actividad agropecuaria que sea distinta al uso y destino que la superficie tuviera previo al momento del incendio, independientemente si el incendio fuera provocado o accidental, claramente atenta contra el productor agropecuario y su seguridad jurídica.
Esta nueva prohibición, además, se aplica a las superficies con bosques implantados o nativos, sumando nuevas restricciones a las ya existentes en la ley de bosques por hasta sesenta (60) años.
Es de destacar que estas restricciones afectan profundamente el derecho de propiedad, además de ser aplicadas incluso a aquellos individuos que no son culpables de estos incendios en el caso de situaciones naturales, provocados por terceros o accidentales, tan comunes en el sur de nuestras provincias de Bs As y La Pampa en campos lindantes a vías del ferrocarril en tiempos de seca. Se trata de una situación insólita e inconstitucional, porque se impide disponer del inmueble alterando el derecho a la propiedad.
Del mismo modo los propietarios deben soportar las consecuencias de la ineficiencia de un Estado que no es capaz ni de prevenir incendios tanto accidentales o como consecuencia de actos de vandalismo como así tampoco de aprehender y someter a la justicia a quienes lo hubieran originado.
Estas modificaciones a la ley, que limitan el uso privado y comercial de tierras incendiadas, plantean una mirada prejuiciosa y muy injusta sobre el productor agropecuario, en quien recae la culpabilidad del hecho aun no siendo responsable, afectando la garantía constitucional de presunción de inocencia, quien además de haber perdido su capital de trabajo o sus inmuebles por estos hechos debe enfrentar una condena por un evento sobre el cual no tiene responsabilidad alguna y restricciones por décadas.
Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), entendemos que esta nueva ley es el resultado de la incapacidad intelectual de los legisladores en la búsqueda de herramientas lógicas, inteligentes y realistas para atender una problemática seria y compleja, ante la fácil y sencilla receta de aplicar políticas partidarias en temas legislativos nacionales, actitudes revanchistas y castigos en lugar de reales soluciones autosaboteando al país al condenar previamente al productor impulsando normas que promueven incertidumbre sectorial .
Rural
Elaboran mapa de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes
Departamento de Comunicación Institucional del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste
Un proyecto conjunto entre investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y de INTA avanza en la elaboración de un mapa de tierras aptas para el cultivo de mandioca en la provincia de Corrientes. Recientemente se relevó un área de 915 mil hectáreas al norte de la Provincia de Corrientes, y se identificó que bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3 % de esa zona posee tierras muy aptas y el 18 % de aptitud moderada, pero con manejo tecnificado el área de tierras muy aptas podría ampliarse al 13%.
La superficie cultivada con mandioca en Argentina ha decrecido los últimos años. La reducción del área cultivada puede estar ligada al desconocimiento de la distribución de las tierras aptas para su cultivo, base estructural de la productividad de este cultivo.
La provincia de Corrientes posee clima subtropical homogéneo pero una gran diversidad de suelos. Si bien Corrientes ha sido tradicionalmente productora de mandioca, sin embargo también el área ha disminuido considerablemente a nivel provincial.
En ese contexto, investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y del "Grupo Recursos Naturales" del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), consideraron pertinente evaluar la aptitud de las tierras para el cultivo de mandioca en la provincia.
En una reciente publicación, presentada en el “XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo”, dieron a conocer los resultados de aptitud para el cultivo de mandioca en un área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia de Corrientes.
Este relevamiento, se suma uno anterior en el cual los investigadores ya habían identificado las tierras de aptitud para la mandioca en una zona de 913 mil hectáreas en el noroeste de la provincia, desde Bella Vista y San Roque hacia el norte.
"La información generada representa un aporte disponible para los actores involucrados en el territorio" destacó la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Burgos, investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y referente del proyecto en el que además participaron la Ing. Agr. Silvia Perucca (INTA), el Dr. Ricardo Medina (UNNE), el Licenciado Raúl Barrios (INTA) y el Dr. Ditmar Kurtz (INTA y UNNE).
En el caso del relevamiento del área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia, de acuerdo a lo observado, bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3% del área posee tierras muy aptas y el 18% de aptitud moderada.
Pero haciendo camellones el área de tierras muy aptas se amplía al 5 % y con manejo tecnificado pasa al 13 %, 120.536,57 hectáreas que podrían ser muy aptas para el cultivo, cuadriplicándose la superficie muy apta al dejar el manejo tradicional.
DETALLES DEL ESTUDIO
Para la evaluación de aptitud de tierras, los investigadores de la UNNE e INTA utilizaron un modelo que confronta los requerimientos del tipo de uso (demanda) con la información edafo climática (oferta).
Los resultados se categorizaron en tierras de clase "Muy Apta" (sin limitaciones o leves, que no afectan el uso sostenido, ni los rendimientos; "Moderada" limitaciones moderadas con rendimientos entre el 75-50% por debajo del esperado; "Marginal" con importantes limitaciones con reducción de rendimientos esperados entre 50-25% del potencial; y "No Apta" cuyo uso no es recomendable con la tecnología descripta.
Se evaluaron tres Tipos de Utilización de la Tierra: "Manejo Tradicional", "Manejo Tradicional y plantación en lomos" y "Manejo Tecnológico adecuado para la zona, bajo labranza reducida". Los Requisitos de Utilización de la Tierra (RUT) se seleccionaron de bibliografía existente y los datos de suelos a escala 1:50.000 se tomaron de trabajos anteriores.
Para elaborar los árboles de decisión se usaron textura del horizonte superficial, riesgo de exceso hídrico, riesgo de erosión, profundidad efectiva, drenaje, índice de encostramiento, contenido de materia orgánica, fósforo, pH, conductividad eléctrica y sodio intercambiable.
Los resultados de la evaluación se volcaron en un Sistema de Información Geográfica.
RELEVANCIA DEL TRABAJO
La Ing. Burgos explicó que las principales limitaciones que se presentan en el área corresponden a riesgos de excesos hídricos por inundaciones, encharcamientos y/o anegamientos.
Remarcó que la realización del Mapa de Suelos con aptitud puede transformarse en una herramienta clave para los productores en la selección de los sitios para el cultivo, así como de las estrategias de manejo del cultivo.
Señaló que el modelo desarrollado está disponible para ser utilizado en otras áreas, incluso en provincias vecinas, según destacaron los investigadores de UNNE e INTA.
Los resultados del proyecto de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes fueron presentados en el marco del XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo, organizado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE en formato virtual del 13 al 16 de octubre.
El trabajo de investigación se enmarca dentro del Proyecto de Investigación denominado “Sistemas de Producción y Agregación de Valor en Cultivos Industriales Regionales” incentivado por la Secretaría General de Ciencia Técnica de la UNNE (PI 18A/001) que se lleva adelante bajo la dirección de la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Ma. Burgos.
Un proyecto conjunto entre investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y de INTA avanza en la elaboración de un mapa de tierras aptas para el cultivo de mandioca en la provincia de Corrientes. Recientemente se relevó un área de 915 mil hectáreas al norte de la Provincia de Corrientes, y se identificó que bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3 % de esa zona posee tierras muy aptas y el 18 % de aptitud moderada, pero con manejo tecnificado el área de tierras muy aptas podría ampliarse al 13%.
La superficie cultivada con mandioca en Argentina ha decrecido los últimos años. La reducción del área cultivada puede estar ligada al desconocimiento de la distribución de las tierras aptas para su cultivo, base estructural de la productividad de este cultivo.
La provincia de Corrientes posee clima subtropical homogéneo pero una gran diversidad de suelos. Si bien Corrientes ha sido tradicionalmente productora de mandioca, sin embargo también el área ha disminuido considerablemente a nivel provincial.
En ese contexto, investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y del "Grupo Recursos Naturales" del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), consideraron pertinente evaluar la aptitud de las tierras para el cultivo de mandioca en la provincia.
En una reciente publicación, presentada en el “XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo”, dieron a conocer los resultados de aptitud para el cultivo de mandioca en un área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia de Corrientes.
Este relevamiento, se suma uno anterior en el cual los investigadores ya habían identificado las tierras de aptitud para la mandioca en una zona de 913 mil hectáreas en el noroeste de la provincia, desde Bella Vista y San Roque hacia el norte.
"La información generada representa un aporte disponible para los actores involucrados en el territorio" destacó la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Burgos, investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y referente del proyecto en el que además participaron la Ing. Agr. Silvia Perucca (INTA), el Dr. Ricardo Medina (UNNE), el Licenciado Raúl Barrios (INTA) y el Dr. Ditmar Kurtz (INTA y UNNE).
En el caso del relevamiento del área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia, de acuerdo a lo observado, bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3% del área posee tierras muy aptas y el 18% de aptitud moderada.
Pero haciendo camellones el área de tierras muy aptas se amplía al 5 % y con manejo tecnificado pasa al 13 %, 120.536,57 hectáreas que podrían ser muy aptas para el cultivo, cuadriplicándose la superficie muy apta al dejar el manejo tradicional.
DETALLES DEL ESTUDIO
Para la evaluación de aptitud de tierras, los investigadores de la UNNE e INTA utilizaron un modelo que confronta los requerimientos del tipo de uso (demanda) con la información edafo climática (oferta).
Los resultados se categorizaron en tierras de clase "Muy Apta" (sin limitaciones o leves, que no afectan el uso sostenido, ni los rendimientos; "Moderada" limitaciones moderadas con rendimientos entre el 75-50% por debajo del esperado; "Marginal" con importantes limitaciones con reducción de rendimientos esperados entre 50-25% del potencial; y "No Apta" cuyo uso no es recomendable con la tecnología descripta.
Se evaluaron tres Tipos de Utilización de la Tierra: "Manejo Tradicional", "Manejo Tradicional y plantación en lomos" y "Manejo Tecnológico adecuado para la zona, bajo labranza reducida". Los Requisitos de Utilización de la Tierra (RUT) se seleccionaron de bibliografía existente y los datos de suelos a escala 1:50.000 se tomaron de trabajos anteriores.
Para elaborar los árboles de decisión se usaron textura del horizonte superficial, riesgo de exceso hídrico, riesgo de erosión, profundidad efectiva, drenaje, índice de encostramiento, contenido de materia orgánica, fósforo, pH, conductividad eléctrica y sodio intercambiable.
Los resultados de la evaluación se volcaron en un Sistema de Información Geográfica.
RELEVANCIA DEL TRABAJO
La Ing. Burgos explicó que las principales limitaciones que se presentan en el área corresponden a riesgos de excesos hídricos por inundaciones, encharcamientos y/o anegamientos.
Remarcó que la realización del Mapa de Suelos con aptitud puede transformarse en una herramienta clave para los productores en la selección de los sitios para el cultivo, así como de las estrategias de manejo del cultivo.
Señaló que el modelo desarrollado está disponible para ser utilizado en otras áreas, incluso en provincias vecinas, según destacaron los investigadores de UNNE e INTA.
Los resultados del proyecto de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes fueron presentados en el marco del XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo, organizado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE en formato virtual del 13 al 16 de octubre.
El trabajo de investigación se enmarca dentro del Proyecto de Investigación denominado “Sistemas de Producción y Agregación de Valor en Cultivos Industriales Regionales” incentivado por la Secretaría General de Ciencia Técnica de la UNNE (PI 18A/001) que se lleva adelante bajo la dirección de la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Ma. Burgos.