Rural
Especialistas en distintas disciplinas brindaron un recorrido por tecnologías aplicables
EL GIRASOL DA ESTABILIDAD AL SUDESTE
Mar del Plata fue sede la semana pasada del Seminario de Capacitación para Profesionales organizado por la Unidad Integrada INTA Balcarce, el Círculo de Ingenieros Agrónomos de Mar del Plata y la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR). Profesionales agrónomos de la región más girasolera del país se acercaron al encuentro para recibir de mano de prestigiosos especialistas información sobre las últimas tecnologías y novedades para el cultivo.
Con alrededor de 1.270.000 hectáreas, el girasol en el Sudeste y Sudoeste de Buenos Aires es una alternativa que le da estabilidad al sistema. A rindes similares con la soja, esta oleaginosa brinda mejor margen bruto, teniendo en cuenta además que en años de veranos secos es común obtener un rendimiento de girasol que supera entre el 5 y el 20% al de la soja. Alfredo Lange fue el especialista que en Mar del Plata se refirió a cómo evaluar la participación del girasol en las rotaciones teniendo en cuenta por ejemplo la competencia entre cultivos por cuestiones agronómicas, económicas o de mercados. “En la década del ‘70/’80, -dijo- mientras cultivábamos los suelos con labranza convencional, todos adheríamos a la idea de que el girasol era un cultivo de baja a nula respuesta a la fertilización y que para nutrirlo era suficiente FDA arrancador. Alcanzaba con fertilizar los cultivos previos, de mayor respuesta, quedando para el girasol el nutriente residual”. “Pero pasaron 30 o 35 años de agricultura y muchas cosas cambiaron”, agregó el técnico para destacar que ahora sabemos por ejemplo que con rendimientos crecientes, los cultivos extraen cada vez más nutrientes del suelo; se trabaja adelantando fechas de siembra; en siembra directa la cobertura genera mineralización retardada; y los girasoles han pasado de rendir 1500 a 2500 – 3500 kg/ha. FERTILIZACIÓN Lange se detuvo en brindar algunos detalles que hacen a la nutrición del cultivo. Respecto de la fertilización con azufre y boro, sostuvo que no se han obtenido respuestas en los Centros de Excelencia zona Sur. Sin embargo, en Miramar, los elementos han agregado entre 700 y 800 kg/ha a maíces que finalmente rindieron entre 10 y 12.000 kg/ha y unos 500 kg/ha a trigos de 6 o 7.000 kg/ha. Respecto del Fósforo, Lange recomendó tenerlo en cuenta siempre, con FDA y FMA, hasta 70 kg/ha en siembra directa temprana, obteniendo 130 kg de girasol y entre 30 y 40 kg/ha en suelos con labranza convencional y de corta historia agrícola. También sugirió realizar ajustes por análisis de suelo o por “tenencia”, partiendo del momento y tipo de aplicación, del cultivo antecesor y si se trata de campo propio o arrendado. En relación a la fertilización nitrogenada, Lange recomendó especialmente tenerla en cuenta en cultivos tempranos en siembra directa y suelos bajos en N-NO3- (menos de 60 kg N/ha, de 0 a 60 cm de profundidad). También recordó considerar el antecesor, la cantidad de cobertura, la historia agrícola del lote, las bajas temperaturas medias de Octubre – Noviembre y las demás condiciones agronómicas favorables. En suelos de larga historia agrícola, Lange recomendó 100 kg de urea en presiembra y 50 kg en V4 a V6. En suelos con historia agrícola media – corta, de 80 a 100 kg en presiembra. LAS PLAGAS Eduardo Teppaz fue quien abordó el tema de plagas. Dijo que el período crítico del girasol es alrededor de floración pero es muy importante lograr un buen stand de plantas para un buen rendimiento. Se refirió a tres grupos de plagas: los insectos de suelo, las hormigas y las orugas cortadoras (en siembra directa destacó babosas y bicho bolita). “Aunque el gusano blanco prefiere gramíneas, también se observa en girasol”, dijo. No en los bajos donde son atacados por hongos. La voracidad depende del tamaño, Cyclocephala = 0.3 g / Dilobobderus = 4 g. Para determinar el umbral de daño (UD) se utiliza el índice DILAB (equivalente Dilobobderus abderus), de acuerdo a la historia del lote se considera un umbral de 2 a 3 larvas/m2. El daño se produce de marzo a octubre. En el caso del gusano arroz o gorgojo de la alfalfa (Panthomorus), el especialista comentó que las larvas en invierno son muy pequeñas, son pupa en primavera, y son los adultos en verano los producen daño en la plántula. El umbral a tener en cuenta es de 9 larvas / m2. El gusano alambre, por su parte, debe ser tenido en cuenta cuando hay remoción de suelo. En tanto que al referirse a las hormigas, Teppaz sostuvo que hay varias especies. Las más comunes son Atta y Acromyrmex. Para controlarlas hay que focalizar el hormiguero y la honguera. Las hormigas que están en superficie son sólo el 15 % de la población. La actividad de las hormigas se reanuda entre agosto y noviembre, son muy importantes en SD y prefieren al sorgo y al girasol. Sobre las orugas cortadoras, Teppaz recomendó controlarlas con cipermetrina y piretroides. En verano, se encuentran en diapausa (dormicion), a 2 cm de profundidad en el suelo. Entre ellas, el especialista destacó a la larva aterciopelada, por ser muy voraz y generar la muerte segura de plántulas. Respecto de la mosca de la semilla dijo que hay muy efectivos tratamientos de semilla y que el muestreo es muy difícil de realizar. Sobre bicho bolita, recordó que genera graves problemas en soja y que en girasol recién comienzan los estudios. Por otra parte, asoció a las babosas al alto contenido de MO, y dijo que la mezcla de carbaryl y metaldehido (cebo dual) es muy útil para el control de bicho bolita y babosas. ENFERMEDADES Facundo Quiroz brindó el panorama sanitario del cultivo. Recordó que en 1950 se produjo una crisis del girasol por la aparición de enfermedades. En 1960, el INTA inicia trabajos para tolerancia y resistencia genética y luego se suma el trabajo de las empresas privadas proveedoras de semilla. Con la aparición de los primeros híbridos comerciales se intensificó el trabajo de mejoramiento del cultivo y esto generó mejoras sustanciales en la sanidad de la especie. “Actualmente se cuenta con un grupo importante de híbridos recomendados por su elevado nivel de resistencia a enfermedades y esto hace que el girasol sea hoy en día un cultivo seguro. Sin embargo, es importante que el asesor y el productor puedan conocer fehacientemente el comportamiento de cada cultivar, ya que con la elección de la semilla no sólo se está definiendo el potencial de rendimiento (grano y aceite), el ciclo y la estructura de planta, sino también el comportamiento sanitario del cultivo. Es por esto que el INTA y ASAGIR trabajan conjuntamente para evaluar, analizar y difundir la información sanitaria de todos los híbridos comerciales de girasol”, comentó Quiroz. La Red Nacional de ensayos de cultivares comerciales de girasol evalúa un promedio de 40 híbridos comerciales para cada zona de producción. Actualmente la red consta de 36 localidades con cerca de 50 ensayos distribuidos desde Saenz Peña (Chaco) hasta Ascasubi (sur de Buenos Aires), abarcando a todas las zonas productoras del cultivo. Sobre estos ensayos además de evaluar caracteres fenológicos, rendimiento y contenido de aceite también se evalúa el comportamiento sanitario de los cultivares ante las enfermedades que se presentan naturalmente en el cultivo. También esta información es complementada con ensayos de inoculación asistida para evaluar el comportamiento de los híbridos ante la podredumbre húmeda del capítulo (Sclerotinia sclerotiorum). La mayoría de los causantes de enfermedades del girasol son hongos y en muy pocos casos bacterias o virus, pero son pocos los patógenos que pueden comprometer el rendimiento del cultivo. Actualmente, las principales enfermedades del girasol en la Argentina son debidas a hongos: marchitez por Verticillium ocasionada por Verticillium dahliae, la podredumbre húmeda del capítulo por Sclerotinia sclerotiorum y el enanismo o mildeu del girasol por Plasmopara halstedii. Para estas tres enfermedades existen herramientas de manejo que minimizan o eliminan sus efectos sobre el cultivo de girasol. Una herramienta básica de manejo para estas tres enfermedades es la elección del cultivar a sembrar. MAQUINARIA Guillermo Marrón, especialista en maquinaria agrícola, volvió a enfocar su mirada hacia el operario. “La velocidad de siembra va en contra de la capacidad y la calidad de trabajo”, dijo. “A mayor velocidad aumentan las pérdidas. A 10 km/h, las pérdidas son de 139 kg/ha”, comentó y agregó que hay que tener en cuenta que la velocidad ideal es 7,2 Km/hora, es decir, 2 metros por segundo, se implantan 5 semillas en el metro, es decir, 10 semillas por segundo, una décima de segundo entre semilla y semilla. “Cualquier cosa que interrumpa la caída de la semilla, nos modifica el espaciamiento”, aclaró Marrón.

Rural
Pobreza intelectual en la sanción de la modificación de la ley de Manejo del Fuego
COMUNICADO DE CARBAP
La reciente sanción en el Senado Nacional de las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego 26.816, las cuales prohíben por el término de treinta (30) años desde la extinción del fuego cualquier actividad agropecuaria que sea distinta al uso y destino que la superficie tuviera previo al momento del incendio, independientemente si el incendio fuera provocado o accidental, claramente atenta contra el productor agropecuario y su seguridad jurídica.
Esta nueva prohibición, además, se aplica a las superficies con bosques implantados o nativos, sumando nuevas restricciones a las ya existentes en la ley de bosques por hasta sesenta (60) años.
Es de destacar que estas restricciones afectan profundamente el derecho de propiedad, además de ser aplicadas incluso a aquellos individuos que no son culpables de estos incendios en el caso de situaciones naturales, provocados por terceros o accidentales, tan comunes en el sur de nuestras provincias de Bs As y La Pampa en campos lindantes a vías del ferrocarril en tiempos de seca. Se trata de una situación insólita e inconstitucional, porque se impide disponer del inmueble alterando el derecho a la propiedad.
Del mismo modo los propietarios deben soportar las consecuencias de la ineficiencia de un Estado que no es capaz ni de prevenir incendios tanto accidentales o como consecuencia de actos de vandalismo como así tampoco de aprehender y someter a la justicia a quienes lo hubieran originado.
Estas modificaciones a la ley, que limitan el uso privado y comercial de tierras incendiadas, plantean una mirada prejuiciosa y muy injusta sobre el productor agropecuario, en quien recae la culpabilidad del hecho aun no siendo responsable, afectando la garantía constitucional de presunción de inocencia, quien además de haber perdido su capital de trabajo o sus inmuebles por estos hechos debe enfrentar una condena por un evento sobre el cual no tiene responsabilidad alguna y restricciones por décadas.
Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), entendemos que esta nueva ley es el resultado de la incapacidad intelectual de los legisladores en la búsqueda de herramientas lógicas, inteligentes y realistas para atender una problemática seria y compleja, ante la fácil y sencilla receta de aplicar políticas partidarias en temas legislativos nacionales, actitudes revanchistas y castigos en lugar de reales soluciones autosaboteando al país al condenar previamente al productor impulsando normas que promueven incertidumbre sectorial .
Rural
Elaboran mapa de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes
Departamento de Comunicación Institucional del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste
Un proyecto conjunto entre investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y de INTA avanza en la elaboración de un mapa de tierras aptas para el cultivo de mandioca en la provincia de Corrientes. Recientemente se relevó un área de 915 mil hectáreas al norte de la Provincia de Corrientes, y se identificó que bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3 % de esa zona posee tierras muy aptas y el 18 % de aptitud moderada, pero con manejo tecnificado el área de tierras muy aptas podría ampliarse al 13%.
La superficie cultivada con mandioca en Argentina ha decrecido los últimos años. La reducción del área cultivada puede estar ligada al desconocimiento de la distribución de las tierras aptas para su cultivo, base estructural de la productividad de este cultivo.
La provincia de Corrientes posee clima subtropical homogéneo pero una gran diversidad de suelos. Si bien Corrientes ha sido tradicionalmente productora de mandioca, sin embargo también el área ha disminuido considerablemente a nivel provincial.
En ese contexto, investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y del "Grupo Recursos Naturales" del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), consideraron pertinente evaluar la aptitud de las tierras para el cultivo de mandioca en la provincia.
En una reciente publicación, presentada en el “XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo”, dieron a conocer los resultados de aptitud para el cultivo de mandioca en un área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia de Corrientes.
Este relevamiento, se suma uno anterior en el cual los investigadores ya habían identificado las tierras de aptitud para la mandioca en una zona de 913 mil hectáreas en el noroeste de la provincia, desde Bella Vista y San Roque hacia el norte.
"La información generada representa un aporte disponible para los actores involucrados en el territorio" destacó la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Burgos, investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y referente del proyecto en el que además participaron la Ing. Agr. Silvia Perucca (INTA), el Dr. Ricardo Medina (UNNE), el Licenciado Raúl Barrios (INTA) y el Dr. Ditmar Kurtz (INTA y UNNE).
En el caso del relevamiento del área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia, de acuerdo a lo observado, bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3% del área posee tierras muy aptas y el 18% de aptitud moderada.
Pero haciendo camellones el área de tierras muy aptas se amplía al 5 % y con manejo tecnificado pasa al 13 %, 120.536,57 hectáreas que podrían ser muy aptas para el cultivo, cuadriplicándose la superficie muy apta al dejar el manejo tradicional.
DETALLES DEL ESTUDIO
Para la evaluación de aptitud de tierras, los investigadores de la UNNE e INTA utilizaron un modelo que confronta los requerimientos del tipo de uso (demanda) con la información edafo climática (oferta).
Los resultados se categorizaron en tierras de clase "Muy Apta" (sin limitaciones o leves, que no afectan el uso sostenido, ni los rendimientos; "Moderada" limitaciones moderadas con rendimientos entre el 75-50% por debajo del esperado; "Marginal" con importantes limitaciones con reducción de rendimientos esperados entre 50-25% del potencial; y "No Apta" cuyo uso no es recomendable con la tecnología descripta.
Se evaluaron tres Tipos de Utilización de la Tierra: "Manejo Tradicional", "Manejo Tradicional y plantación en lomos" y "Manejo Tecnológico adecuado para la zona, bajo labranza reducida". Los Requisitos de Utilización de la Tierra (RUT) se seleccionaron de bibliografía existente y los datos de suelos a escala 1:50.000 se tomaron de trabajos anteriores.
Para elaborar los árboles de decisión se usaron textura del horizonte superficial, riesgo de exceso hídrico, riesgo de erosión, profundidad efectiva, drenaje, índice de encostramiento, contenido de materia orgánica, fósforo, pH, conductividad eléctrica y sodio intercambiable.
Los resultados de la evaluación se volcaron en un Sistema de Información Geográfica.
RELEVANCIA DEL TRABAJO
La Ing. Burgos explicó que las principales limitaciones que se presentan en el área corresponden a riesgos de excesos hídricos por inundaciones, encharcamientos y/o anegamientos.
Remarcó que la realización del Mapa de Suelos con aptitud puede transformarse en una herramienta clave para los productores en la selección de los sitios para el cultivo, así como de las estrategias de manejo del cultivo.
Señaló que el modelo desarrollado está disponible para ser utilizado en otras áreas, incluso en provincias vecinas, según destacaron los investigadores de UNNE e INTA.
Los resultados del proyecto de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes fueron presentados en el marco del XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo, organizado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE en formato virtual del 13 al 16 de octubre.
El trabajo de investigación se enmarca dentro del Proyecto de Investigación denominado “Sistemas de Producción y Agregación de Valor en Cultivos Industriales Regionales” incentivado por la Secretaría General de Ciencia Técnica de la UNNE (PI 18A/001) que se lleva adelante bajo la dirección de la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Ma. Burgos.
Un proyecto conjunto entre investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y de INTA avanza en la elaboración de un mapa de tierras aptas para el cultivo de mandioca en la provincia de Corrientes. Recientemente se relevó un área de 915 mil hectáreas al norte de la Provincia de Corrientes, y se identificó que bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3 % de esa zona posee tierras muy aptas y el 18 % de aptitud moderada, pero con manejo tecnificado el área de tierras muy aptas podría ampliarse al 13%.
La superficie cultivada con mandioca en Argentina ha decrecido los últimos años. La reducción del área cultivada puede estar ligada al desconocimiento de la distribución de las tierras aptas para su cultivo, base estructural de la productividad de este cultivo.
La provincia de Corrientes posee clima subtropical homogéneo pero una gran diversidad de suelos. Si bien Corrientes ha sido tradicionalmente productora de mandioca, sin embargo también el área ha disminuido considerablemente a nivel provincial.
En ese contexto, investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y del "Grupo Recursos Naturales" del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), consideraron pertinente evaluar la aptitud de las tierras para el cultivo de mandioca en la provincia.
En una reciente publicación, presentada en el “XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo”, dieron a conocer los resultados de aptitud para el cultivo de mandioca en un área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia de Corrientes.
Este relevamiento, se suma uno anterior en el cual los investigadores ya habían identificado las tierras de aptitud para la mandioca en una zona de 913 mil hectáreas en el noroeste de la provincia, desde Bella Vista y San Roque hacia el norte.
"La información generada representa un aporte disponible para los actores involucrados en el territorio" destacó la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Burgos, investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y referente del proyecto en el que además participaron la Ing. Agr. Silvia Perucca (INTA), el Dr. Ricardo Medina (UNNE), el Licenciado Raúl Barrios (INTA) y el Dr. Ditmar Kurtz (INTA y UNNE).
En el caso del relevamiento del área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia, de acuerdo a lo observado, bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3% del área posee tierras muy aptas y el 18% de aptitud moderada.
Pero haciendo camellones el área de tierras muy aptas se amplía al 5 % y con manejo tecnificado pasa al 13 %, 120.536,57 hectáreas que podrían ser muy aptas para el cultivo, cuadriplicándose la superficie muy apta al dejar el manejo tradicional.
DETALLES DEL ESTUDIO
Para la evaluación de aptitud de tierras, los investigadores de la UNNE e INTA utilizaron un modelo que confronta los requerimientos del tipo de uso (demanda) con la información edafo climática (oferta).
Los resultados se categorizaron en tierras de clase "Muy Apta" (sin limitaciones o leves, que no afectan el uso sostenido, ni los rendimientos; "Moderada" limitaciones moderadas con rendimientos entre el 75-50% por debajo del esperado; "Marginal" con importantes limitaciones con reducción de rendimientos esperados entre 50-25% del potencial; y "No Apta" cuyo uso no es recomendable con la tecnología descripta.
Se evaluaron tres Tipos de Utilización de la Tierra: "Manejo Tradicional", "Manejo Tradicional y plantación en lomos" y "Manejo Tecnológico adecuado para la zona, bajo labranza reducida". Los Requisitos de Utilización de la Tierra (RUT) se seleccionaron de bibliografía existente y los datos de suelos a escala 1:50.000 se tomaron de trabajos anteriores.
Para elaborar los árboles de decisión se usaron textura del horizonte superficial, riesgo de exceso hídrico, riesgo de erosión, profundidad efectiva, drenaje, índice de encostramiento, contenido de materia orgánica, fósforo, pH, conductividad eléctrica y sodio intercambiable.
Los resultados de la evaluación se volcaron en un Sistema de Información Geográfica.
RELEVANCIA DEL TRABAJO
La Ing. Burgos explicó que las principales limitaciones que se presentan en el área corresponden a riesgos de excesos hídricos por inundaciones, encharcamientos y/o anegamientos.
Remarcó que la realización del Mapa de Suelos con aptitud puede transformarse en una herramienta clave para los productores en la selección de los sitios para el cultivo, así como de las estrategias de manejo del cultivo.
Señaló que el modelo desarrollado está disponible para ser utilizado en otras áreas, incluso en provincias vecinas, según destacaron los investigadores de UNNE e INTA.
Los resultados del proyecto de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes fueron presentados en el marco del XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo, organizado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE en formato virtual del 13 al 16 de octubre.
El trabajo de investigación se enmarca dentro del Proyecto de Investigación denominado “Sistemas de Producción y Agregación de Valor en Cultivos Industriales Regionales” incentivado por la Secretaría General de Ciencia Técnica de la UNNE (PI 18A/001) que se lleva adelante bajo la dirección de la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Ma. Burgos.