Rural
Perspectivas locales de corto y mediano plazo
SEMILLAS OLEAGINOSAS (*)
Los elementos reseñados previamente obran como marco para la probable evolución de este mercado en los próximos meses. Con una cosecha argentina que bien puede estimarse por encima de las 38 millones de toneladas, el esquema de oferta y demanda local de esta oleaginosa presenta varios desafíos.
El primero y más importante de ellos se vincula con el manejo logístico de esa producción record, 96% de la cual deberá exportarse ya sea como grano tal cual o –previa industrialización- como aceite o subproductos. En el logro de esa meta, es preciso contemplar que los volúmenes a exportar de otros granos –tal el caso del maíz- también deberán alcanzar niveles récord durante varios meses. A partir de la segunda parte del pasado mes de Abril y en lo que va de Mayo, las referidas complicaciones logísticas se fueron convirtiendo en una realidad. Afortunadamente, los productores argentinos han recuperado la motivación suficiente como para graduar -en cierta medida- el envío de estos substanciales volúmenes de producción al mercado. En ello han incidido, por una parte, la decisión (basada en razones agrícolas y económicas) de dilatar el avance de la cosecha de maíz y, por la otra, el mantenimiento de un cierto criterio de retención para la soja. De no mediar el creciente uso del silo-bolsa (que contribuye a retener parte de la producción en el campo) y si no se verificara la favorable situación financiera que actualmente muestra el sector productor, el envío de mayores niveles de producción a los puertos sería difícil de evitar y ello habría agravado las circunstancias descriptas. De todas formas, el sistema de transporte interno de estas producciones –mayoritariamente apoyado en el camión- viene experimentando crecientes tensiones, tal como lo evidencian las limitaciones de disponibilidad de este medio y los aumentos que se van registrando en el costo de los fletes. Los cálculos están basados en el año comercial Abril-Marzo, aunque bueno es resaltar que no son pocos los operadores que plantean la necesidad de adelantar en un mes dicho período comercial, debido a los anticipos de cosecha ya mencionados. Si bien en las últimas 3 campañas se nota un leve crecimiento de la cantidad de soja ingresada al circuito en el 1er. trimestre del año comercial, todavía dicho flujo se encuentra bastante por debajo del promedio de años previos. Ello es consistente con lo previamente comentado sobre la mayor retención del grano por parte del productor y su almacenaje a campo. Finalmente se discriminan allí las compras a precio de las correspondientes a la variante operacional a fijar. Si bien el total de lo transado muestra una gradual recuperación respecto de los ritmos de venta previos a la crisis del 2001, también se observa una tendencia por parte de los vendedores de dilatar la fijación de los precios. Ello confirma que los mismos mantienen un alto nivel de expectativas positivas respecto de la evolución de los valores. Teniendo en mente estos importantes indicadores respecto del ritmo de la oferta interna, no cabe duda que buena parte de la perspectiva local de precios de la soja depende de: a) el comportamiento de la demanda sojera mundial (claramente liderada por China y secundada por la UE) ; b) de las expectativas que tenga el mercado sobre el resultado de la próxima cosecha de soja en los EE.UU., y c) de la evolución que presente el mercado internacional de fletes marítimos, los cuales han registrado aumentos sustanciales en los últimos años. El primer factor no parece presentar mayores dudas, debido al sostenido crecimiento que mantiene la economía china, lo cual se traduce en activas adquisiciones tanto de poroto como de aceite de soja. Todas las proyecciones indican que durante el presente ciclo comercial el nivel de compras chinas alcanzará un nuevo récord en ambos productos. Una eventual revaluación del Yuan (muy comentada últimamente por los analistas macroeconómicos) no pareciera ofrecer amenazas a este pronóstico, salvo que vaya de la mano de otras medidas de “enfriamiento” económico. En cuanto a la UE, su mayor producción e industrialización de colza/canola limitará el crecimiento del consumo y de las importaciones de harina de soja. No obstante ello, la acelerada expansión en la producción y el consumo de biodiesel en el viejo continente (originada en los altos precios del petróleo) ofrecerá oportunidades interesantes –de corto y mediano plazo- para una mayor colocación de aceites, ya sea en la propia UE o en mercados alternativos que queden liberados por las menores exportaciones de óleos de la ex – Comunidad. En tal sentido, la próxima sanción en nuestro país de una ley de biocombustibles abre un nuevo plano de análisis. Con respecto a la futura producción de soja en los EE.UU. las primeras proyecciones sobre el área de siembra muestran una leve reducción de la misma, originada esencialmente en una ampliación de la superficie implantada con maíz. Los últimos datos disponibles indican que el avance de la siembra maicera en el País del Norte supera holgadamente el ritmo histórico, una clara indicación de que la cobertura que finalmente alcance la implantación del forrajero puede incluso superar las previsiones que actualmente maneja el mercado. Ello, muy probablemente redundará en un mayor recorte del área sojera, en especial debido a los fundados temores (y eventuales costos económicos) que enfrenta el productor estadounidense por la eventual diseminación de la enfermedad conocida como roya de la soja. Los precios sojeros de Chicago auscultarán detenidamente todos estos desarrollos. Es altamente probable que en más de una oportunidad enfrentemos en los próximos meses reacciones especulativas originadas en los habituales factores climáticos y en las informaciones que trasciendan sobre los eventuales ataques de roya. De hecho, dicha plaza se adentra en el período crítico de formación de los precios con un “premio” en los valores derivado de la incertidumbre sobre lo que puede ser esa futura producción. A ello se agrega la presencia de los ya mencionados “Fondos Indice”, cuyo mayor o menor acompañamiento en este proceso dependerá de las condiciones que se vayan presentando, así como de la evolución que observe la tasa de interés en los EE.UU. y el mejor o peor retorno que ofrezcan los activos financieros que habitualmente integran sus carteras de inversión. En cuanto a la incidencia de los mayores fletes marítimos en los precios de exportación de los productos de nuestro complejo sojero, el Gráfico 10 presenta los diferenciales del valor FOB de nuestra soja respecto de los que se registran en el Golfo de México. Allí puede observarse que los mismos han tenido un comportamiento muy fluctuante en los últimos meses. Habitualmente, la soja argentina compite eficazmente con la originada en los EE.UU. si los descuentos en su valor FOB promedian en época de cosecha (Abril/Mayo) unos U$S/Ton. 20. Superado el ciclo de mayor oferta, tal diferencial se reduce gradualmente hasta ubicarse en contraestación (Octubre/Noviembre) en un rango de 0 a -5 U$S/Ton.. En el presente ciclo y ante la perspectiva de una oferta inusualmente abundante en Sudamérica, tales descuentos llegaron –a principios de Febrero pasado- a superar los U$S/Ton. 35.. Pero esa adversa situación se recompuso en buena medida tras el recorte de la producción brasileña y la constatación de que el ritmo de ventas de los productores argentinos no excedería significativamente el registrado en las últimas campañas. De hecho, los actuales descuentos son bastante compatibles con un mercado en razonable equilibrio, máxime si se tienen en cuenta las recientes bajas observadas en el costo de los fletes marítimos. Por el lado de las variables estrictamente locales, la cuestión de fondo para el corto plazo pareciera centrarse en la actitud que adopten las autoridades en materia fiscal. Me refiero esencialmente al nivel de los impuestos a la exportación. Si bien no existen anticipos explícitos respecto del criterio a seguir, las referencias de los principales funcionarios muestran muy escasas probabilidades de una reducción en esta gabela. Pareciera que el mejor escenario de mediano plazo al que puede aspirarse es la eventual absorción de todo o parte de este tributo como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias. Mientras tanto, diversos componentes de los costos de producción están registrando incrementos, ya sea por derivación de mayores precios internacionales (caso fertilizantes) o por el impacto de crecientes niveles de inflación interna y eventuales correcciones en las tarifas de servicios públicos básicos. Gran parte de la perspectiva en este aspecto depende de la forma como el país concluya su incipiente salida de la condición de “default” y de los acuerdos que se alcancen con el Fondo Monetario Internacional. A ello se agregan las mayores previsiones que tendrán que adoptar los productores argentinos con relación a la muy probable diseminación de la roya de la soja en la futura campaña agrícola, circunstancia que seguramente seguirá acrecentando los costos de producción. (*) Recibido por Corrientes al Día de Daniel Miró (Presidente de Nóvitas S.A.); 3ra. Entrega.

Rural
Pobreza intelectual en la sanción de la modificación de la ley de Manejo del Fuego
COMUNICADO DE CARBAP
La reciente sanción en el Senado Nacional de las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego 26.816, las cuales prohíben por el término de treinta (30) años desde la extinción del fuego cualquier actividad agropecuaria que sea distinta al uso y destino que la superficie tuviera previo al momento del incendio, independientemente si el incendio fuera provocado o accidental, claramente atenta contra el productor agropecuario y su seguridad jurídica.
Esta nueva prohibición, además, se aplica a las superficies con bosques implantados o nativos, sumando nuevas restricciones a las ya existentes en la ley de bosques por hasta sesenta (60) años.
Es de destacar que estas restricciones afectan profundamente el derecho de propiedad, además de ser aplicadas incluso a aquellos individuos que no son culpables de estos incendios en el caso de situaciones naturales, provocados por terceros o accidentales, tan comunes en el sur de nuestras provincias de Bs As y La Pampa en campos lindantes a vías del ferrocarril en tiempos de seca. Se trata de una situación insólita e inconstitucional, porque se impide disponer del inmueble alterando el derecho a la propiedad.
Del mismo modo los propietarios deben soportar las consecuencias de la ineficiencia de un Estado que no es capaz ni de prevenir incendios tanto accidentales o como consecuencia de actos de vandalismo como así tampoco de aprehender y someter a la justicia a quienes lo hubieran originado.
Estas modificaciones a la ley, que limitan el uso privado y comercial de tierras incendiadas, plantean una mirada prejuiciosa y muy injusta sobre el productor agropecuario, en quien recae la culpabilidad del hecho aun no siendo responsable, afectando la garantía constitucional de presunción de inocencia, quien además de haber perdido su capital de trabajo o sus inmuebles por estos hechos debe enfrentar una condena por un evento sobre el cual no tiene responsabilidad alguna y restricciones por décadas.
Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), entendemos que esta nueva ley es el resultado de la incapacidad intelectual de los legisladores en la búsqueda de herramientas lógicas, inteligentes y realistas para atender una problemática seria y compleja, ante la fácil y sencilla receta de aplicar políticas partidarias en temas legislativos nacionales, actitudes revanchistas y castigos en lugar de reales soluciones autosaboteando al país al condenar previamente al productor impulsando normas que promueven incertidumbre sectorial .
Rural
Elaboran mapa de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes
Departamento de Comunicación Institucional del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste
Un proyecto conjunto entre investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y de INTA avanza en la elaboración de un mapa de tierras aptas para el cultivo de mandioca en la provincia de Corrientes. Recientemente se relevó un área de 915 mil hectáreas al norte de la Provincia de Corrientes, y se identificó que bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3 % de esa zona posee tierras muy aptas y el 18 % de aptitud moderada, pero con manejo tecnificado el área de tierras muy aptas podría ampliarse al 13%.
La superficie cultivada con mandioca en Argentina ha decrecido los últimos años. La reducción del área cultivada puede estar ligada al desconocimiento de la distribución de las tierras aptas para su cultivo, base estructural de la productividad de este cultivo.
La provincia de Corrientes posee clima subtropical homogéneo pero una gran diversidad de suelos. Si bien Corrientes ha sido tradicionalmente productora de mandioca, sin embargo también el área ha disminuido considerablemente a nivel provincial.
En ese contexto, investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y del "Grupo Recursos Naturales" del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), consideraron pertinente evaluar la aptitud de las tierras para el cultivo de mandioca en la provincia.
En una reciente publicación, presentada en el “XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo”, dieron a conocer los resultados de aptitud para el cultivo de mandioca en un área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia de Corrientes.
Este relevamiento, se suma uno anterior en el cual los investigadores ya habían identificado las tierras de aptitud para la mandioca en una zona de 913 mil hectáreas en el noroeste de la provincia, desde Bella Vista y San Roque hacia el norte.
"La información generada representa un aporte disponible para los actores involucrados en el territorio" destacó la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Burgos, investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y referente del proyecto en el que además participaron la Ing. Agr. Silvia Perucca (INTA), el Dr. Ricardo Medina (UNNE), el Licenciado Raúl Barrios (INTA) y el Dr. Ditmar Kurtz (INTA y UNNE).
En el caso del relevamiento del área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia, de acuerdo a lo observado, bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3% del área posee tierras muy aptas y el 18% de aptitud moderada.
Pero haciendo camellones el área de tierras muy aptas se amplía al 5 % y con manejo tecnificado pasa al 13 %, 120.536,57 hectáreas que podrían ser muy aptas para el cultivo, cuadriplicándose la superficie muy apta al dejar el manejo tradicional.
DETALLES DEL ESTUDIO
Para la evaluación de aptitud de tierras, los investigadores de la UNNE e INTA utilizaron un modelo que confronta los requerimientos del tipo de uso (demanda) con la información edafo climática (oferta).
Los resultados se categorizaron en tierras de clase "Muy Apta" (sin limitaciones o leves, que no afectan el uso sostenido, ni los rendimientos; "Moderada" limitaciones moderadas con rendimientos entre el 75-50% por debajo del esperado; "Marginal" con importantes limitaciones con reducción de rendimientos esperados entre 50-25% del potencial; y "No Apta" cuyo uso no es recomendable con la tecnología descripta.
Se evaluaron tres Tipos de Utilización de la Tierra: "Manejo Tradicional", "Manejo Tradicional y plantación en lomos" y "Manejo Tecnológico adecuado para la zona, bajo labranza reducida". Los Requisitos de Utilización de la Tierra (RUT) se seleccionaron de bibliografía existente y los datos de suelos a escala 1:50.000 se tomaron de trabajos anteriores.
Para elaborar los árboles de decisión se usaron textura del horizonte superficial, riesgo de exceso hídrico, riesgo de erosión, profundidad efectiva, drenaje, índice de encostramiento, contenido de materia orgánica, fósforo, pH, conductividad eléctrica y sodio intercambiable.
Los resultados de la evaluación se volcaron en un Sistema de Información Geográfica.
RELEVANCIA DEL TRABAJO
La Ing. Burgos explicó que las principales limitaciones que se presentan en el área corresponden a riesgos de excesos hídricos por inundaciones, encharcamientos y/o anegamientos.
Remarcó que la realización del Mapa de Suelos con aptitud puede transformarse en una herramienta clave para los productores en la selección de los sitios para el cultivo, así como de las estrategias de manejo del cultivo.
Señaló que el modelo desarrollado está disponible para ser utilizado en otras áreas, incluso en provincias vecinas, según destacaron los investigadores de UNNE e INTA.
Los resultados del proyecto de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes fueron presentados en el marco del XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo, organizado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE en formato virtual del 13 al 16 de octubre.
El trabajo de investigación se enmarca dentro del Proyecto de Investigación denominado “Sistemas de Producción y Agregación de Valor en Cultivos Industriales Regionales” incentivado por la Secretaría General de Ciencia Técnica de la UNNE (PI 18A/001) que se lleva adelante bajo la dirección de la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Ma. Burgos.
Un proyecto conjunto entre investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y de INTA avanza en la elaboración de un mapa de tierras aptas para el cultivo de mandioca en la provincia de Corrientes. Recientemente se relevó un área de 915 mil hectáreas al norte de la Provincia de Corrientes, y se identificó que bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3 % de esa zona posee tierras muy aptas y el 18 % de aptitud moderada, pero con manejo tecnificado el área de tierras muy aptas podría ampliarse al 13%.
La superficie cultivada con mandioca en Argentina ha decrecido los últimos años. La reducción del área cultivada puede estar ligada al desconocimiento de la distribución de las tierras aptas para su cultivo, base estructural de la productividad de este cultivo.
La provincia de Corrientes posee clima subtropical homogéneo pero una gran diversidad de suelos. Si bien Corrientes ha sido tradicionalmente productora de mandioca, sin embargo también el área ha disminuido considerablemente a nivel provincial.
En ese contexto, investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y del "Grupo Recursos Naturales" del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), consideraron pertinente evaluar la aptitud de las tierras para el cultivo de mandioca en la provincia.
En una reciente publicación, presentada en el “XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo”, dieron a conocer los resultados de aptitud para el cultivo de mandioca en un área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia de Corrientes.
Este relevamiento, se suma uno anterior en el cual los investigadores ya habían identificado las tierras de aptitud para la mandioca en una zona de 913 mil hectáreas en el noroeste de la provincia, desde Bella Vista y San Roque hacia el norte.
"La información generada representa un aporte disponible para los actores involucrados en el territorio" destacó la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Burgos, investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y referente del proyecto en el que además participaron la Ing. Agr. Silvia Perucca (INTA), el Dr. Ricardo Medina (UNNE), el Licenciado Raúl Barrios (INTA) y el Dr. Ditmar Kurtz (INTA y UNNE).
En el caso del relevamiento del área de 914.195 hectáreas ubicadas al norte de la Provincia, de acuerdo a lo observado, bajo el sistema de manejo tradicional solamente el 3% del área posee tierras muy aptas y el 18% de aptitud moderada.
Pero haciendo camellones el área de tierras muy aptas se amplía al 5 % y con manejo tecnificado pasa al 13 %, 120.536,57 hectáreas que podrían ser muy aptas para el cultivo, cuadriplicándose la superficie muy apta al dejar el manejo tradicional.
DETALLES DEL ESTUDIO
Para la evaluación de aptitud de tierras, los investigadores de la UNNE e INTA utilizaron un modelo que confronta los requerimientos del tipo de uso (demanda) con la información edafo climática (oferta).
Los resultados se categorizaron en tierras de clase "Muy Apta" (sin limitaciones o leves, que no afectan el uso sostenido, ni los rendimientos; "Moderada" limitaciones moderadas con rendimientos entre el 75-50% por debajo del esperado; "Marginal" con importantes limitaciones con reducción de rendimientos esperados entre 50-25% del potencial; y "No Apta" cuyo uso no es recomendable con la tecnología descripta.
Se evaluaron tres Tipos de Utilización de la Tierra: "Manejo Tradicional", "Manejo Tradicional y plantación en lomos" y "Manejo Tecnológico adecuado para la zona, bajo labranza reducida". Los Requisitos de Utilización de la Tierra (RUT) se seleccionaron de bibliografía existente y los datos de suelos a escala 1:50.000 se tomaron de trabajos anteriores.
Para elaborar los árboles de decisión se usaron textura del horizonte superficial, riesgo de exceso hídrico, riesgo de erosión, profundidad efectiva, drenaje, índice de encostramiento, contenido de materia orgánica, fósforo, pH, conductividad eléctrica y sodio intercambiable.
Los resultados de la evaluación se volcaron en un Sistema de Información Geográfica.
RELEVANCIA DEL TRABAJO
La Ing. Burgos explicó que las principales limitaciones que se presentan en el área corresponden a riesgos de excesos hídricos por inundaciones, encharcamientos y/o anegamientos.
Remarcó que la realización del Mapa de Suelos con aptitud puede transformarse en una herramienta clave para los productores en la selección de los sitios para el cultivo, así como de las estrategias de manejo del cultivo.
Señaló que el modelo desarrollado está disponible para ser utilizado en otras áreas, incluso en provincias vecinas, según destacaron los investigadores de UNNE e INTA.
Los resultados del proyecto de aptitud de tierras para el cultivo de mandioca en Corrientes fueron presentados en el marco del XXVII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo, organizado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE en formato virtual del 13 al 16 de octubre.
El trabajo de investigación se enmarca dentro del Proyecto de Investigación denominado “Sistemas de Producción y Agregación de Valor en Cultivos Industriales Regionales” incentivado por la Secretaría General de Ciencia Técnica de la UNNE (PI 18A/001) que se lleva adelante bajo la dirección de la Ing. Agr. (Mgter) Ángela Ma. Burgos.